"Querer lo que te hace daño, tío, ¿sabes? De esto que no puedes evitarlo, pero dices... pero no puedo, pero necesito... necesito una vez más."
- Leiva.
Olvidar, olvidar, olvidar, que el tiempo todo lo cura.
Medito y me lo repito a media noche en mi cabeza,
Medito y me lo repito a media noche en mi cabeza,
con la luz apagada y las mantas hasta el cuello
como si ese calor fuese a calmar mi desasosiego.
Ojos de búho y noches en vela ordenando mis ideas.
Todo va bien, hasta encontrarme contigo:
"- Otra vez tú, creía haberte clasificado en pasado.
No tienes derecho a pasear por mi mente a tus anchas,
sin avisar, y a altas horas de la madrugada."
Y así de pronto, recuerdo nuestras últimas noches.
Como vampiros sedientos pobres de provisiones,
para un largo fin de semana donde la habitación,
no llegaba a ver la luz del día.
Ese jodido sentimiento. Amor, es como lo llaman.
Me atraía hacía ti igual que a un insecto la luz.
Y yo me dejaba llevar a sabiendas de que acabaría mal.
Demasiado rencor y reproches en una misma cama.
Ya hace mucho de las mariposas en el estómago,
decidiste demasiado pronto que no nos hacían falta,
que nosotros no necesitamos magia.
y yo, que era experta en soñar despierta, confié en ti.
Muchas desilusiones después nos han llevado a esto.
Aunque obviamente no siempre nos fue mal,
los buenos momentos vuelven a mi mente
para intentar encontrar un tenue atisbo de esperanza.
Pero hay demasiado pasado, demasiados problemas
que no pueden convivir, y tal como leí una vez,
"hay veces que una pareja arrastra tanto,
que no pueden convivir, y tal como leí una vez,
"hay veces que una pareja arrastra tanto,
que nada es suficiente... ni el amor es suficiente."
¿Entonces por qué sigo replanteándome todo esto?
Quizá por no querer enterarme de que el tiempo,
por si solo, no cura nada.
El amor nunca se olvida, los sentimientos se aparcan.
Dejé de lado mi propia vida para centrarme en la nuestra
y ahora que ya no estamos sigo dándole vueltas.
Terminar una relación siempre es doloroso, pero la vida sigue,
y debería recuperar el mando de la mía.
Creo que va siendo hora de abrir la puerta y a ver que pasa.
Vete, corre, dejemos de complicarnos. Sin rencor, sin reproches.
Te quiero y aunque pueda sonar falso, te deseo lo mejor.
Adiós ralladuras, adiós dolor de cabeza,
y tras ver como marchas espero al fin poder dormir.
y tras ver como marchas espero al fin poder dormir.
Ojalá que al cerrar la puerta no me pille los dedos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario